¿Qué son los ETFs y por qué se han vuelto tan atractivos para los inversionistas?

¿Qué son los ETFs y por qué se han vuelto tan atractivos para los inversionistas?
14 de Sep, 2017

Un “fondo cotizado” o ETF por su nombre en inglés (exchange-traded fund) es un fondo de inversión que cotiza en bolsa de valores y se compone de un conjunto diversificado de activos.

La principal característica que distingue a los ETFs de todos los demás tipos de fondos de inversión, incluso de aquellos de naturaleza similar, es que son los únicos cuyas participaciones tienen el mismo funcionamiento de las acciones; pues, a través de un bróker, pueden ser negociadas en la bolsa de valores a lo largo de la sesión bursátil, pudiendo comprarse y venderse en cualquier momento al precio que tenga la participación en ese instante, de la misma forma en que se compran y venden las acciones de las empresas que cotizan en bolsa. En cambio, en el resto de los fondos de inversión, la compra y venta de las participaciones sólo puede realizarse al final de la sesión bursátil, cuando ya se ha calculado el precio de cierre al final de la jornada.

La mayoría de los ETFs actúan como fondos indexados o fondos índice, pues generan rendimiento a partir de la réplica de un índice bursátil o benchmark, buscando obtener la misma rentabilidad de éste. Por esta razón, la mayor parte de los ETFs se encuentran dentro de la clasificación de fondos de gestión pasiva, ya que se limitan a imitar el índice en el cuál se basan; a diferencia de los fondos de gestión activa, que son administrados por expertos y analistas que en todo momento están tomando decisiones de inversión con el fin de superar el índice bursátil de referencia, lo cual implica un mayor costo de gestión.

Para aquéllos que aún no se encuentran muy familiarizados con el término “índice bursátil”, podemos definir dicho concepto como el indicador que permite conocer la evolución y comportamiento de un mercado financiero en particular, siendo utilizado por los inversionistas y por los fondos de inversión como referencia para determinar si la gestión de una cartera de inversiones ha sido buena o no. Uno de los índices bursátiles más conocidos y utilizados en todo el mundo es el Standard and Poor’s 500 (S&P 500), el cual se basa en las acciones de las 500 empresas más importantes que cotizan en bolsa en Estados Unidos.

En la última década, los ETFs han ganado muchísima popularidad entre el público inversionista, pues han sido vistos como una opción que ofrece varias ventajas frente a otros instrumentos de inversión, principalmente las siguientes:

Diversificación: Ofrecen la posibilidad de acceder a un portafolio de inversiones altamente diversificado, pues mediante un solo instrumento, los inversionistas colocan su inversión en distintos países, regiones y sectores, así como en activos de distintos tipos; siendo una excelente opción para evitar “poner todos los huevos en la misma canasta”.

Bajo costo: Al ser en su mayoría de gestión pasiva, el costo de administración de cartera es mucho menor y por ende las comisiones son mínimas en comparación a las de otros productos.

Flexibilidad: No es necesario tener experiencia en inversiones ni contar con mucho capital para acceder a una inversión diversificada, pues se puede iniciar con muy poco capital. El monto mínimo dependerá del ETF elegido y del precio de su participación al momento en que se realice la compra.

Transparencia: El inversionista puede consultar en todo momento los valores del fondo, el desempeño del mismo, así como los costos en que incurrirá; siendo posible monitorear en todo momento la rentabilidad del fondo.

Liquidez: Debido a que cotizan en bolsa, las participaciones de los ETFs pueden comercializarse en cualquier momento durante la jornada bursátil, sin tener que sujetarse a periodos de espera; por lo que ofrecen un grado mucho más alto de liquidez en comparación a otros vehículos de inversión.

 Acceso: Permiten acceder de forma instantánea a los mercados internacionales.

En México, a través del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), los inversionistas pueden acceder a ETFs que han sido listados en otras partes del mundo. Ahora estará por verse cómo evoluciona la oferta de ETFs en México con la próxima puesta en marcha de la nueva Bolsa Institucional de Valores (BIVA), cuya concesión fue recientemente autorizada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Hoy por hoy, dentro de las principales gestoras proveedoras de ETFs domiciliados en México se encuentran Blackrock (iShares), Actinver y BBVA Asset Management. Uno de los ETFs más conocidos y recurridos en la BMV es el iShares NAFTRAC, el cual replica el IPC (Índice de Precios y Cotizaciones) de la BMV; así mismo, el ETF iShares MSCI Mexico Capped ha ganado gran popularidad ente el público inversionista durante los últimos años. Entre otros ETFs domiciliados en México, destacan ProShares Ultra MSCI Mexico Investable Market, Deutsche X-trackers MSCI Mexico Hedged Equity Fund, Direxion Daily MSCI Mexico Bull 3x Shares, ProShares UltraShort MSCI Mexico Investable Market y iShares Currency Hedged MSCI Mexico, por mencionar algunos.

Como podemos ver, los ETFs han tenido mucho éxito como vehículo de inversión debido a las numerosas ventajas que los caracterizan; sin embargo, es importante estudiarlos y entender su funcionamiento para obtener el máximo beneficio de ellos, así como para poder identificar en qué casos resulta más conveniente elegir otro tipo de fondos o instrumentos de inversión.

Por Alejandra Rivas Silva
8 de septiembre de 2017.

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